Bajo las noches..
Te llevo, neurótica y nostálgica, dentro de los poros.
En la posición de mis labios...
Y fijo en ningún lugar la mirada.
Te encuentro, en mi; En todos lados.
En mis cabellos, en mis mejillas.
En mis caderas, en mis estrías, en mis pestañas, en mis fosas hiliacas; que tanto perforaste...
Yo me acomodo para sonreírle a tu recuerdo... Para gritarle a la confusión de desearte diario y todo el tiempo.
Lagunas, noches eternas, climas inválidos, nada calma estas mis desmotivaciones de estancar en el camino pistas por si acaso vuelvo a perderme imaginando.
Distraída de si, entre mantas blancas he caminado desnuda, descalza, fría...
congelando todo alrededor esperando a la
luna, a tu luna. Esa que me dejaste.
De ahí crecen melodías que la oscuridad aborta en sangrantes abismos regalándome solo mas dolor.
Yo, aun así: Te declaró en silencio mi amor por ti, tan obsesivo hermoso y perturbado.
Yo, detenidamente me he sentado a ver la luna perder su brillo, de pronto se empapa mojando mis ojos, (no logro comprender)
Con el viento insistiendo en consolarme, con las heridas abiertas, suspiro enloquezco y como siempre: callo.
Inmóvil como una muñeca, pálida y enferma, triste y solitaria:
Me haces falta.
Despierto y camino por las rutas advirtiendo que se me escapan algunas locas ideas de llamarte, y prefiero solo fumar, respirar y calmarme.
Esperar a que la crisis pase, esperar . . Esperar incomoda y ansiosa.
Esperar a que el tiempo pase, esperar ¿qué más da? Si nunca he llevado prisa.
Ana Lerma 2015
Comentarios
Publicar un comentario